Monday, November 06, 2006

Pretendiendo ser fea, que al cabo nomás es látex.

Por la Comandante A, haciendo su lucha por un Oscar.

Hace un par de meses leí en la sección Gente del Reforma (gran fuente) una nota en la que seguían a Bárbara Mori en un paseo disfrazada de fea; ya saben, dientes postizos, prótesis de látex para verse gorda, pelo corto, pupilentes para que sus ojos se vean cafés (horror donde los haya, ¿no?). Al final de la nota, después de que la dependienta de un spa no la reconociera y ella revelara su personalidad, ya en entrevista con el reportero, habló del “reto actoral” que implicaba para ella este papel, y este proceso de afearse. En este momento fue que mi vena invasora saltó, y me hizo decir ¡ay, no mames!, recordando todas las otras veces que estos argumentos de las bellas que se afean me han hecho enojar.

Me parece una ridiculez que se le dé tanto valor a una mujer bella que se “atreve” a ponerse maquillaje y prótesis para parecer fea; y más ridículo aún que se les premie con Oscares y notas alabándolas, cuando el mérito le corresponde al maquillista en turno. Que les den premios de paciencia por aguantar dos o tres horas (¡cuánto trabajo!), pero no de actuación, porque la mayoría se ven torpes, poco naturales, en fin, se ve que dejan el peso del papel a la caracterización y no a un trabajo interno, reflexivo, acerca de sus personajes feos y despreciados. ¿Cómo van a saber estas mensas lo que se siente de verdad pasar desapercibido o ser humillado por motivos genéticos? Y vivir así no un día, o un mes, sino todos los días de tu vida (como en la iglesia, si eres fea, estás casada con tu fealdad, en la salud y en la enfermedad)

La citada Bárbara Mori; Gwyneth Paltrow, otra que se quejó por el trato que recibió UN DÍA que salió gorda a la calle… me imagino la satisfacción, quizá culpable, de volver a ver su rostro á la Grace Kelly antes de irse a dormir esa noche; Charlize Theron, desorbitando los ojos, con unas encías prostéticas que no la dejaban cerrar la boca; Nicole Kidman, que después de una actuación realmente conmovedora como la bella Satine, prefirió darle gusto a Oscar y se paseó con un pedazo de látex en la cara que, al menos a mí, me distrajo de sus vicisitudes como la atormentada creadora de Mrs. Dalloway (todo lo que podía pensar cuando aparecía era, ahí viene otra vez Nicole y su plástico malpegado).

¿En qué mundo vivimos que se considera valiente y digno de elogio volverse fea, siempre que esta fealdad sea aplicable y removible el mismo día?
Arrghhh… a ver a cuál belleza disfrazada le dan el Oscar el año que entra…


And The Oscar for Best Made Up Girl goes to…




4 comments:

skankin catgirl said...

Pero que tal cuando esas feas se vuelven bonitas, eso no pasa en la vida real! si uno es fea, fea te quedas y cualquier boba niña freski cabeza de helio merece mas que tu porque su fealdad es del tamaño de su cerebro que tal, lo siento odio a la gente bonita la odio!! y creerse santas por volverse feas para una peli eso si es indignante, La Reina dice que le corten la cabeza!!

Daggerlady said...

hahahhahaa ME ENCANTA lo de Nicole y su paseo con su plastico mal pegado en la nariz!

TOMCODY75 said...

Eso me recuerda a los anuncios del Metro de una crema que aclara la piel y las fotos de la modelo que notan el avance del producto, lo triste y miserable que se ve la pobre estando prieta y la cara de realizacion y gozo que tiene una vez que ya no parece antropide sub-humano y es orgullosa miembro de la raza aria.

Producto aprobado por el Ku Kux Klan...HEIL!

BY THE WAY: Que onda Reina de los Gatos?

Saludos.

ComandanteA said...

JAJAJA... TomCody, ese anuncio de las cremas aclaradoras es terrible... Todos los que hacen ver cualquier alejamiento de la norma fashion como motivo de infelicidad...

Saludos